La Paella del Club Militar
A leña con amigos
Nuestros amigos del Club Militar Reina Sofía en Valencia nos demuestran cómo dominar los fogones (y la leña) con una receta tradicional, toques únicos y un resultado espectacular.
Un encuentro alrededor del fuego
Cocinar paella a leña no es solo una receta, es un evento social. En esta ocasión, los amigos del Club Militar Reina Sofía en Valencia se reúnen para elaborar una paella espectacular, combinando la tradición del pollo y conejo con algunos toques personales.
Detalles de la elaboración
- Fuego tradicional a leña
- Pollo y conejo troceados
- Bachoqueta fresca
- Tomate natural rallado
- Un toque de sal en el borde
- Ajo y cebolla (el toque del club)
- Azafrán y ramas de romero
- Cocción mágica de 20 minutos


1 y 2. La base de sabor y la carne
Todo empieza nivelando bien la paella al fuego de leña. El primer secreto es poner la sal alrededor del borde. Esto evita que el aceite salte demasiado al freír la carne (pollo y conejo) y va sazonando poco a poco cada pieza hasta conseguir ese dorado perfecto.


3 y 4. Las verduras y el toque del Club
Una vez la carne está en su punto, es el turno de la verdura verde, la bachoqueta, que apartamos a los bordes para que no se queme. Aquí entra el "toque de la casa": un sofrito especial con ajo y cebolla, una variante de los cocineros para darle más potencia al fondo, algo inusual en la valenciana más estricta, pero riquísimo.


5 y 6. Tomate y caldero
Le añadimos el tomate natural triturado al centro de la paella, dejándolo sofreír hasta que pierda el agua. En cuanto el tomate oscurece y se integra con la carne y la cebolla, inundamos la paella con el agua fresca. Ahora el fuego debe rugir fuerte.


7 y 8. Azafrán y un buen hervor
El color se logra espolvoreando el azafrán puro sobre el incipiente caldo. Con el calor de la leña, el agua comienza a hervir de forma enérgica e uniforme, cociendo la carne para extraer todos sus jugos durante unos 20-30 minutos.


9 y 10. La medida exacta: Los tornillos y la cruz
El caldo debe reducir hasta la famosa "línea de los tornillos" de las asas de la paella. En ese preciso instante, se tira el arroz en forma de cruz, de lado a lado. Esta técnica asegura la proporción correcta entre arroz y caldo restante antes de esparcirlo uniformemente.


11 y 12. Romero y los 20 Minutos Mágicos
Acomodado el arroz, entra en escena el romero fresco para aromatizar; bastan unos instantes en el caldo libre para soltar su esencia y luego se retira. Empiezan entonces los "20 minutos mágicos" de cocción del grano, controlando la respiración del fuego de más a menos intensidad.


13 y 14. ¡Terminada! Socarrat y reposo
Cuando el caldo desaparece, y se percibe el ligero crujir del socarrat al fondo (el sonido avisa antes del olor), se aparta del fuego de leña. El último paso es vital: se resguarda bajo la recubierta de aluminio o papel periódico durante 5 minutos para que selle, absorba los últimos jugos y repose perfecta.
Resultado y Honor a los Cocineros
Un gran aplauso a los amigos del Club Militar Reina Sofía por hacernos disfrutar.
A la vista está. Una obra de arte hecha paella.